Saber si una Persona Emprendedora Nace o se Hace

La definición de ser una persona emprendedora no es muy clara, aun cuando hay quienes dicen que un emprendedor es aquel que está dispuesto a correr el riesgo de una nueva empresa si existe una posibilidad significativa de obtener ganancias.

Algunas personas dicen que es una persona que trabaja independiente en su propio negocio y otros sugieren que un emprendedor no solo trabaja de forma independiente en su propio negocio, sino que también debe involucrar liderazgo e innovación.

persona emprendedora

En algo en lo que si están de acuerdo, respecto a la definición, es que las personas emprendedoras desempeñan un papel importante en mejorar la vida de otras personas de diferentes formas. Son vistos como gente que crean nuevos productos o mejoran los existentes para resolver problemas que enfrentan las personas.

El mundo está lleno de personas que quieren emprender, personas que creen que tienen lo necesario para lanzar una empresa o negocio y hacerlo rentable. Si bien cualquiera puede iniciar un negocio pero no todos lo lograrán.

Algunas características de una persona emprendedora

No importa si una persona nace con estos rasgos o los desarrolla a lo largo del camino pero existen similitudes entre aquellos que han tenido éxito en sus emprendimientos. Algunas de las características:

Pasión. Seguir su pasión es una de los mejores formas de predecir el éxito. Sea cual sea la idea de negocio que se les ocurra o en lo que estén trabajando, les apasiona.

Optimismo. Es el rasgo que los emprendedores exitosos tienen en común. Creen que en el futuro sus ideas serán negocios exitosos. No tienen lugar para dudar de sus ideas comerciales.

Trabajo. Los empresarios exitosos tienen el rasgo común de trabajar duro. Trabajan duro para asegurarse de que todas las tareas del negocio se completen a tiempo y de manera eficiente.

Confianza. No significa que las personas emprendedoras nunca tengan dudas sobre sí mismos, pero son capaces de superarlas y creen que pueden lograr sus objetivos.

Pensamiento independiente. A menudo piensan diferente y no se dejan influenciar por lo que otros digan o que cuestionen sus ideas.

Buen liderazgo. Tienen el rasgo de un buen liderazgo. Saben cómo motivar a otros para que den lo mejor de sí mismos para lograr el éxito.

Determinación y persistencia. No se rinden después de experimentar algunos fracasos en la ejecución de algunas tareas. Son persistentes y decididos porque están motivados por el éxito y no por el dinero. Para ellos, el dinero es solo una recompensa que reciben.

Recursividad. Pueden no tener el conocimiento, las herramientas o recursos necesarios para iniciar o completar una idea, pero pueden descubrir cómo usar lo que tienen para lograr sus objetivos. Tienen un verdadero talento para encontrar maneras de resolver problemas.

Adaptabilidad. Son flexibles, es decir, que cambian sus expectativas de acuerdo a las circunstancias. Responden rápidamente a las necesidades del mercado. Buscan oportunidades para aprovechar cuando se produce un cambio. Tienen el rasgo común de ajustar sus emprendimientos empresariales a las condiciones económicas fluctuantes.

Creatividad. Investigan y proponen nuevas ideas de negocios creativas. Innovan continuamente nuevas formas de satisfacer a los clientes.

Enfoque. Evitan distracciones y permanecen orientados en lo que les traerá resultados.

Toma de acción. No se quedan esperando a que algo salga de la nada, a que sucedan las cosas. Son hacedores. Evitan posponer lo que necesitan y saben que se debe hacer.

Conviértase en una persona emprendedora

Innumerables aspirantes a emprendedores tienen una idea de negocio interesante, innovadora y convincente, pero no tienen las habilidades o cualidades para llevarla a cabo.

De manera similar, muchos otros tienen las habilidades y cualidades, pero carecen de una idea para seguir. Incluso aquellos con una idea brillante y las habilidades necesarias pueden no lograr que su proyecto despegue si no tienen acceso a la financiación.

El éxito empresarial requiere una combinación de todos estos componentes. La buena noticia es que los empresarios exitosos no nacen, se hacen. Con la formación , la instrucción y el desarrollo adecuados, todo el mundo tiene el potencial de convertirse en emprendedor.

No es necesario ser rico o famoso para ser una persona emprendedora exitosa. Hay innumerables ejemplos de pequeños empresarios poco conocidos, que tuvieron una idea y la convirtieron en un negocio próspero y rentable.

Son mamás que inventan un dispositivo o comienzan un blog de estilo de vida, adolescentes que protagonizan sus propios programas de YouTube y personas mayores que convierten la experiencia de toda una vida en negocios de asesoría o consultoría. Si bien se necesita investigación, planificación y trabajo, puede iniciar un negocio con bastante rapidez.

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